No todos los niños son estimulados
correctamente o con la frecuencia necesaria. La falta de estímulos en el bebé
puede causar retrasos en su desarrollo. He aquí cómo identificar la falta de
estímulos y cómo podemos solventar este problema a tiempo
Los bebés necesitan cuidado, amor y
atención principalmente de sus padres y
hermanitos (si los tiene), ya que de lo contrario, aquellos bebés que no tienen
esa fundamental interacción que los motiva y entusiasma, generalmente tienden a
tener diferentes niveles y tipos de de retrasos en su desarrollo.
La falta de estimulación puede ocasionar leves consecuencias en el
aspecto psicológico, emocional y social, que pueden quedar evidenciados en
diversos tipos de estancamientos durante su crecimiento, tales como: retroceso
con las habilidades intelectuales, dificultad para integrarse a la sociedad, mal
manejo de las emociones o deficiente auto-control.
Las reacciones agresivas de nuestro
pequeño hijo en eventuales momentos son
demostraciones de algunas carencias que pudo tener en sus primeros meses de
vida y generalmente son consecuencias de la frustración causada por la falta de
atención, motivación y estimulación temprana.
¿Qué hacer ante la falta de estímulos?
Una vez hemos detectado alguna conducta
de nuestro pequeñito que nos indique que existe una falta de estímulos y
dependiendo de su nivel o complejidad, podemos realizar algunas acciones para
enmendarlas en casa y/o combinarla con herramientas
que nos suministre un profesional en el área según el hallazgo.
* En cada etapa del crecimiento de
nuestro bebé es posible aplicar estímulos o actividades que puedan desarrollar
según su edad, tales como: bailar, cantar canciones infantiles y jugar a las
escondidas.
*Los abrazos, besos, tocar sus manitas,
masajear, sonreír y hablar son estimulantes que representan amor, paciencia y
serenidad. Estas herramientas te servirán para fortalecer el vínculo que tienes
con tu bebé.
*El estado anímico de tu bebé puede
cambiar tan solo sentir que no posee suficiente atención. Bajo ninguna
circunstancia se educa ignorando, la ayuda la podemos brindar especificando,
repitiendo y demostrando.
*La forma más fácil de cambiar el estado
anímico de nuestro hijo es abrazándolo y teniendo un acercamiento prolongado;
mientras más tiempo quiera quedarse acurrucado en tus brazos los resultados
serán más positivos y satisfactorios.
*La ayuda profesional es una excelente
opción para casos más complejos que podrán ayudar a nuestros hijos en
áreas psicomotora, cognitiva y
emocional.
*Las terapias de grupos permiten la
socialización con otros pequeños con las mismas dificultades, integrando
música, formas, colores y ejercicios específicos para el aprendizaje que pueden
aplicarse posteriormente en casa.
Desde que un bebé nace tiene la necesidad
de conocer y descubrir el mundo que lo rodea, apoyarlo durante esta etapa con
una buena estimulación (llena de mucho
amor) tendrá un retorno positivo en muchos aspectos de su vida y del círculo de
personas que lo rodea.

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